domingo, 19 de diciembre de 2010

La hora y además

¿Cómo no amarte mujer en la hora aciaga?
¿Cómo no refugiarme escarbando
   con dedos de marinero ebrio
      el arroz dulce de tus nalgas         tus muslos
          agua tibia
               a medida que subor por sus cuestas?
¿Cómo no anidar mis labios en la turgencia de tus aureolas
         rosadas y serenas?
¿Cómo no rendir mi lengua a la herida de fémina encelada?
¿Cómo no sonreírte con mi boca de fiera chorreando
                 el sangriento souvenir de tus entrañas?
¿Cómo no someterme a todos los olores de ...
          de todos tus rincones luminosos y oscuros?
¿Cómo no reclamarte           para enarbolar
                               violento y sudoroso
el estandarte de mi espasmo?

¿Cómo no hacerte mía
ser tuyo
enancarme en tu cuerpo
devorarte
morir un poco en vos?

Si tengo toda esta tierna     esplendorosa    frágil
           femenina humanidad par mí solo
                     y un vaso de güisqui ordinario
                                      con hielo
                          y una vieja toalla deshilachada
                         y el condón...

                           por sólo cien pesitos la hora.

6 comentarios:

Gustavo Tisocco dijo...

Excelente amigo este poema y todo el blog, un abrazo Gus.

Sergei dijo...

Indómita y femenina selva la piel que convoca a las fieras que vestidos parecemos humanos, pero, inmersos en la jungla del espasmo y los quejidos, el sexo nos convierte en lo salvaje, lo prohibido, lo caliente y lo sangriento.
Muy bien logrado mi querido Osorio, y qué cierto, qué más se puede pedir por cien pesitos? sexo para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero.

Flá Perez (BláBlá) dijo...

muito lindo isso!

salvadorpliego dijo...

Excelso!!! Te lo aplaudo.
Un placer leerte. Saludos.

Cynthia dijo...

Te aplaudo te aplaudo...

Un placer poder leerte y disfrutarte.


cariños.

Lore Cynthia.

Máximo Ballester dijo...

Muy bueno, Ignacio. Brindo con un vaso de güisqui.
Felicitaciones por el blog. Ya puse el link al mío.
Un abrazo.